1) Documentación que conviene reunir
Tener a mano la documentación acelera el análisis y mejora la precisión del cálculo:
- DNI/NIE y, si aplica, libro de familia.
- Escritura de préstamo hipotecario y novaciones o subrogaciones (si las hubo).
- Recibos o extractos de cuotas (especialmente de los primeros años y de los últimos 12 meses).
- Cuadro de amortización (si lo tienes; si no, lo generamos con tus datos).
- Oferta vinculante / FIPER (si la conservas).
- Comunicaciones del banco relacionadas con el índice aplicado o cambios de condiciones.
2) Cómo es el proceso típico
- Análisis de viabilidad gratuito. Revisamos la escritura y simulamos escenarios para estimar perjuicio económico.
- Reclamación previa al banco. Se solicita la corrección/compensación aportando fundamentos y cálculos.
- Negociación. Si hay margen, priorizamos acuerdo que maximice la recuperación.
- Demanda judicial. Si no hay respuesta satisfactoria, se acude a vía judicial con la estrategia adecuada.
Nota: los pasos concretos y su orden pueden variar según el caso y la documentación disponible.
3) Tiempos orientativos
El análisis inicial suele realizarse con celeridad una vez recibidos los documentos. Las fases de reclamación y, en su caso, judiciales dependen de la carga del juzgado y de la postura del banco. Te mantenemos informado de cada hito y decisión.
Transparencia en honorarios: siempre por escrito, claros desde el inicio y antes de que desembolses nada.
Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento jurídico individualizado. Para un dictamen adaptado, se debe revisar la documentación del caso.